La niña que pudo hablar Por Daniel Coronell
OPINIÓN / REVISTA SEMANA Nohemí logró escapar de la casa después de años de esclavitud y sólo 40 años después se atrevió a reclamar. Mónica Sánchez Beltrán tiene 52 años y una historia desgarradora para contar. Creció siendo involuntaria testigo de un crimen continuado. Desde que tiene memoria hasta cuando cumplió once años, vio a otra niña -apenas cinco años mayor que ella- siendo humillada, discriminada, golpeada, torturad a, esclavizada y abusada sexualmente. A la víctima le decían Nohemí, aunque seguramente su nombre sea otro, porque el nombre fue lo primero que le quitaron. Mónica Sánchez Beltrán, necesitó cuatro décadas, poner medio continente de por medio y superar las historias rosa que le habían contado sobre su propia infancia, para escribir en un blog –palabra por palabra- los recuerdos que la han atormentado. Lo hizo en una carta abierta y pública dirigida a su papá y a su mamá que tituló “Una historia de Colombia” y para que no quedaran dudas, e...