EL ODIO, LA ENVIDIA, LA SOBERBIA ENSUCIAN LA VIDA“. (PAPA FRANCISCO)
OPINIÓN LIBRE POR DIEGO ROLDAN JARAMILLO Cuando algún ser humano vive pendiente del otro; como habla, como se viste, como camina, como se peina, donde trabaja, o que título tiene, estos pequeños y desagradables homos sapiens solo viven la vida de los demás, pero nunca la suya. Claro está, que quisieran vivir la vida de quien envidian y tanto odian. Estos seres mediocres se esconden detrás de un computador, una alias, una imagen, o algún signo que los identifica; los hace más visibles en su cobardía, criticando por detrás de la puerta, y encerrados en su soberbia desatinada. Si las personas son lo que son, a quien le importa su vida, debieran dedicarse a otras cosas más importantes, ya que su vida es un desastre, y algo compleja; tal vez necesitan sicólogo para aliviar sus penas, y sus males. Casi siempre el odio, la envidia y la soberbia ensucian tanto la vida que cuando se les ve la cara parecen unos seres esqueléticos sacados de una película de terro...