martes, 13 de noviembre de 2018

GOLPE FUERTE A LOS CORRIENTAZOS

Entienda el IVA y sepa cómo lo afectarían sus cambios

Con la ley de financiamiento, los productos de la canasta familiar que serían gravados aumentarían los costos para restaurantes y otros sectores, lo que podría traducirse en un incremento en los precios. Conozca cómo funciona este complicado sistema.
Un corrientazo de $8.500, con el proyecto de ley de Fiananciemiento, podría pasar a $10.000. / Cristian Garavito
El impuesto al valor agregado (IVA) es complejo y oscuro para la mayoría de las personas. No todos entienden por qué solo algunos productos y servicios son gravados, y con diferentes tarifas, y tampoco saben qué significa la categoría de exentos y excluidos. Es preciso saber cómo funciona este sistema, pues la ley de financiamiento que radicó el Gobierno hace un par de semanas propone varios cambios en el IVA. Sí, habrá un golpe al bolsillo de los colombianos, pero solo teniendo claro cómo funciona este impuesto se podrá saber realmente cómo y por qué se dará esta afectación.
Lo primero que hay que saber es que en Colombia hay un sistema tripartito en el IVA, lo que significa que este impuesto no se comporta igual con todos los productos y servicios, y que en algunos casos puede llegar a haber compensaciones para quienes lo pagan.
Productos y servicios exentos de IVA
Son aquellos que tienen tarifa del 0 %, es decir, no tienen que pagar el impuesto. Sin embargo, los productores o proveedores de estos bienes y servicios tienen la posibilidad de recibir la devolución del IVA repercutido: es decir, acceden a una compensación equivalente al IVA que pagaron por los insumos que utilizaron durante la fase de fabricación y elaboración. Los productos exentos son por lo general los que se envían fuera del país, pues se aplica el principio de que no se deben exportar impuestos.
Productos y servicios excluidos de IVA
Tampoco deben pagar IVA, pero no permiten devolución del IVA repercutido, por lo que los productores y proveedores de estos bienes y servicios deben asumir toda la carga del IVA que pagaron por lo insumos que utilizaron durante la fase de fabricación y elaboración. Sin embargo, pueden acceder a una deducción del impuesto de renta con la que logran recuperar el 33 % del impuesto pagado (el IVA de los insumos).
Productos y servicios gravados con IVA
Son aquellos artículos por los que se debe pagar este impuesto. Actualmente se los puede gravar con la tarifa del 5 %, como es el caso de las toallas higiénicas (cambio logrado en la reforma tributaria de 2016), o la del 19 % (la tarifa general del IVA). Esta categoría permite a los productores y proveedores de estos bienes y servicios trasladar el IVA repercutido al consumidor final, representando otra forma de compensación por el IVA que pagaron por los insumos que utilizaron durante la fase de fabricación y elaboración. Es por estos productos que el consumidor promedio paga este impuesto (lo deben ver en la factura).
Los cambios de la ley de financiamiento
El proyecto de ley del Gobierno propone una única tarifa del IVA correspondiente al 18 % (eliminando la del 5 %), y que a partir de 2021 baje hasta el 17 %. Además busca trasladar cerca del 85 % de los bienes y servicios que se encuentran excluidos del impuesto para pasarlos a la categoría de gravados (con la tarifa del 18 % hasta 2021). Esto implicaría que más del 80 % de la canasta familiar quedaría gravada.
Los efectos
Claramente es un cambio que le dará un golpe directo al bolsillo de los colombianos, pues deberían pagar una tarifa del 18 % por la mayoría de los productos de bienes y servicios que consumen a diario. Las últimas dos semanas han estado llenas de noticias alertando sobre el efecto de que ahora los colombianos deban pagar IVA por la papa, el arroz, la yuca y hasta la panela.
Pero también hay efectos indirectos: muchos de los productos de la canasta familiar que pasarían a la categoría de gravados, como la sal, son también importantes insumos de varias actividades e industrias, por lo que los productores y proveedores podrían trasladarle el IVA repercutido al consumidor final, lo que implicaría que sería el colombiano de a pie el que pagaría por los incrementos de los costos de producción.
Sin embargo, vale aclarar que este incremento de los costos al consumidor final no aplicaría para el caso de los alimentos procesados (como los dulces), pues ya pagan IVA. El efecto se vería en otros tipos de productos, principalmente los que tienen fines industriales, por ejemplo los fertilizantes.
Otro efecto se daría en el sector gastronómico. Desde la reforma tributaria de 2016 el prestador del servicio de expendio de comidas y bebidas preparadas debe cobrar impuesto al consumo (impoconsumo) equivalente al 8 %. Se trata de un gravamen que no permite devoluciones ni da la opción de trasladar el IVA repercutido al consumidor final.
El problema es que actualmente los establecimientos que deben cobrar impoconsumo son aquellos que en el año inmediatamente anterior hayan tenido ingresos de más de 3.500 UVT ($111 millones para la UVT 2017). Es decir, los establecimientos que están en el régimen simplificado actualmente no pagan. Sin embargo, la ley de financiamiento propone que desde el 2019 se baje el umbral hasta los 1.400 UVT ($46 millones para la UVT 2018).
Se trata de un cambio que afectará principalmente a los restaurantes pequeños, los llamados corrientazos, pues si vendieron este año más de $3,8 millones al mes deberán cobrar el impuesto al consumo en 2019. Es el peor de los mundos: deberán pagar el IVA del 18 % por sus insumos (los mismos de la canasta básica) y no podrían recuperar estos costos por medio del traslado del IVA repercutido al consumidor final.
Para Juan Guillermo Ruiz, abogado tributarita y cofundador de la firma Posse Herrera Ruiz, “el hecho de que no se pueda trasladar el IVA repercutido no quiere decir que no vaya a haber un incremento en el precio del producto final. Algunos establecimientos deberían tener que ajustar sus tarifas para poder hacer frente a los impuestos que desde el próximo año pagarían por sus insumos”.
Ruiz agrega que “es interesante la apuesta por volver al IVA como un sistema bipartito, dejando solo las categorías de exentos y gravados, pero no estoy de acuerdo con fijar una única tarifa: se debe considerar mantener el régimen actual de tasas diferenciadas. Si se deja a los productos básicos con un gravamen del 5 %, los ciudadanos y los restaurantes no se verán tan afectados”.
Rafael Mendoza, presidente de la junta directiva de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés), también cree que los cambios del IVA se traducirán en mayores precios: “Los insumos de los bares y restaurantes, como los corrientazos, son la misma canasta familiar que ahora será gravada con el 18 %. Si antes un corrientazo costaba $8.500, con la ley de financiamiento pasará a costar más de $10.000”.
De hecho, ya hay varios expertos que alertan sobre este efecto de precios dentro de la economía colombiana. Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, explicó que el IVA que se cobraría por los productos de la canasta básica podría generar un incremento de la inflación de entre tres y cuatro puntos porcentuales. Lo que significa que, si antes se esperaba que el Índice de Precios al Consumidor creciera 3 % en 2019, el incremento podría ser de entre 6 y 7 % si es aprobado el proyecto de ley tal como está.
Todavía queda esperar a ver cómo evolucionan las propuestas del Gobierno en el Congreso, pero gravar la canasta familiar no ha recibido apoyo ni siquiera por parte del partido del presidente Iván Duque. Se trata de un tema delicado, pues los cambios propuestos para el IVA implican golpes a los bolsillos de los colombianos desde varios frentes (los efectos directos e indirectos), e incluso puede tener efectos macroeconómicos de los que ya están advirtiendo las principales autoridades económicas.

Arranca cirugía en el Congreso a la tributaria


Redacción Política/ El Nuevo Siglo

Bogotá

Noviembre 13, 2018 - 12:34 AM
   
Presidente Iván Duque defendió proyecto ante inversionistas en Francia y les garantizó seguridad jurídica
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A partir de mañana comenzarán las discusiones en el Congreso por el proyecto de reforma tributaria que presentó el Gobierno. En efecto, en el Salón Elíptico del Congreso se realizará una sesión formal a la que asistirán los parlamentarios de las comisiones económicas conjuntas.
El director de la DIAN, José Andrés Romero, dijo que a partir de hoy algunos temas de la reforma comenzarán a ser ajustados y revisados. El funcionario le aseguró a medios que esta semana comenzarán las discusiones con los ponentes del proyecto de ley de financiamiento, de modo que en la siguiente se inicien los debates en las comisiones económicas.
Algunos de los senadores encargados de esta labor son Rodrigo Villalba del Partido Liberal; Germán Hoyos del Partido de la U; y Fernando Araújo del Centro Democrático, en tanto que por la Cámara de Representantes estarán Óscar Darío Pérez, Juan Pablo Celis, Carlos Alberto Cuenca, Christian José Moreno, Katherine Miranda, John Jairo Roldán y Yamil Hernando Arana.
El IVA
Sin embargo, en el centro de los debates estará la extensión del cobro del IVA a los alimentos de la canasta familiar. En los últimos días gremios, sectores políticos y hasta del Centro Democrático, el partido del Gobierno, han acrecentado su pedido para que no se aumente el cobro de este impuesto a la canasta básica, pues eso dispararía la inflación y el costo de vida para los colombianos.
Ante esta situación la semana pasada el presidente Iván Duque se reunió con los gremios y con especialistas para escuchar todas las voces sobre el proyecto de reforma tributaria y las solicitudes de no gravar la totalidad de la canasta.
De otra parte, el Jefe de Estado ha señalado que uno de los elementos que contendrá el proyecto es el compromiso del Gobierno de generar ahorro de carácter permanente y eliminar gastos innecesarios. “Esperamos que en el primer año podamos generar una reducción del orden de $1,2 billones y que a lo largo de los cuatro años puedan ser cercanos al 0,7% o 0,8% del PIB”, comentó.
Más ingresos
Duque también precisó que se está identificando a un grupo de personas naturales de altísimos ingresos, superiores a 50 millones de pesos mensuales, que no están tributando lo suficiente para llevarlas a que paguen lo que deben pagar. “La idea es que eso nos dé unos ingresos para bajar la carga tributaria a los generadores de empleo”, dijo.
Sobre las razones del Ministerio de Hacienda para contemplar ampliar la base del IVA, el Mandatario precisó que “esa es una discusión que hay, pero no se trata solo de hablar de bases, lo que tenemos que mirar son los temas de equidad”.
Regresividad
Y añadió que lo que espera es poder bajar la tarifa del IVA. “Si logramos eso, y de pronto corregir la regresividad, estaríamos en el camino correcto. Yo quisiera un sistema tributario que contribuya a la equidad, que contribuya al empleo y que contribuya a la inversión”, sostuvo.
En ese orden de ideas, Duque recalcó que de llegarse a ampliar la base del IVA lo más importante es poder entregarles por anticipado a los más vulnerables lo que consumirían de IVA. “Esto se haría a través de un sistema como el Sisbén, el cual ya tiene seleccionado dónde está la población más vulnerable” puntualizó.
Precisamente uno de los temas propuestos por los gremios y que resulta más llamativo es que reconocen que tal vez "no convenga realizar reducciones de la tarifa general" de renta y que el texto del Gobierno requerirá cambios ante el elevado nivel de recaudo que se espera del IVA. Esta posición ratificaría lo que en muchos sectores del país se discute: que en materia de extensión del IVA, la reforma podría sufrir muchos recortes, requerirá cambios y no será aprobada tal como la presentó el Gobierno.
División
Justamente este tema del IVA es el que más divide a los gremios, pues mientras unos lo rechazan de manera tajante, otros lo consideran conveniente. No obstante, no se sabe hasta dónde aguantará el proyecto que se recorten medidas como el IVA ni lo que vaya a salir aprobado en el Congreso y con lo que el Gobierno espera reducir el déficit fiscal.
El profesor titular de la Pontificia Universidad Javeriana en el departamento de Economía, César Ferrari dice en un análisis en RazónPública, que “la reforma de 2017 no resolvió el problema del déficit fiscal. Tampoco mejoró la competitividad de las empresas, a juzgar por el pequeño aumento de las exportaciones no tradicionales y de la sustitución de importaciones, a pesar de la notoria devaluación del período. Mucho menos resolvió la inequidad en la distribución del ingreso”.
“La propuesta del presidente Duque, con algunos matices, tiene la misma orientación de la anterior. Por eso puede preverse que tampoco tendrá éxito: el Estado seguirá viviendo de los impuestos indirectos y no de los directos -lo que agrava la inequidad-; la competitividad de las empresas seguirá siendo poca, porque esta no resulta de reducirles los impuestos directos que pagan si no de mejorar la relación entre los precios que pueden cobrar y los costos totales que pagan (de los cuales a su vez los impuestos son apenas una pequeña parte). Por otro lado, si nos va bien, la reforma de Duque sí aumentaría los recaudos”.
 Atención a inversionistas
Más de 25 altos directivos de empresas francesas, la mayoría de ellas pertenecientes al CAC40, acudieron a la invitación de la Embajada de Colombia en Francia y Procolombia, para conversar con el presidente Iván Duque sobre su operación o potencial inversión en territorio nacional. Los sectores más interesados y representados en la reunión fueron los relacionados con la Economía Naranja, las energías renovables, fondos de inversión, aeronáutica, servicios, cosméticos e infraestructura.
Empresas establecidas en el país como L`Oreal -que compró cosmética Vogue en 2012- celebraron el interés del Gobierno colombiano por incentivar la inversión en las industrias pertenecientes a la Economía Naranja, “porque los productos de L’Oreal son transversales en la moda y evolucionan con innovación y creatividad”.
Yannick Bolloré, CEO de Havas, reiteró el interés del grupo en explorar Colombia para producir contenidos, como ya lo viene haciendo la americana Netflix. El Presidente se reunió privadamente con Vivendi, la gran multinacional europea de contenidos, propietaria de Universal Music y Havas, entre otras.
“Las empresas francesas que han invertido en mi país han generado más de 120 mil empleos formales directos en Colombia y, tal vez, más de 80 mil empleos indirectos”, afirmó el presidente Duque, que ha agradecido el compromiso de Francia con Colombia y su estrecha vinculación económica. Hay más de 200 empresas francesas establecidas en el país, con un flujo de inversión acumulado de US$2.782 millones, lo que lo ubica en la posición número uno como empleador extranjero.




¿Quién pagará las campañas políticas?

Redacción Política/ el Nuevo Siglo

Bogotá

Noviembre 13, 2018 - 01:34 AM
   
La financiación del proselitismo será el plato fuerte de la reforma que está tramitando el Congreso
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La lista cerrada, financiación preponderantemente estatal y democratización interna de los partidos son los puntos centrales de la reforma política que llegará en los próximos días a la Comisión Primera de la Cámara para su tercer debate.
Sin embargo, el origen de los fondos que financien las campañas será una discusión clave, porque aunque lo que se ha aprobado en la iniciativa se inclina mayormente a que sea el Estado el que pague el proselitismo electoral, no se dan por vencidos los defensores de que una porción de esos recursos provenga de donantes privados.
Según le dijo a EL NUEVO SIGLO el presidente de la Comisión, el representante por Bogotá Samuel Hoyos, del Centro Democrático, la iniciativa “tiene aspectos muy positivos que además han logrado construir un consenso. Por ejemplo, en la necesidad de las listas cerradas para fortalecer los partidos, para reducir los costos de las campañas, que se han convertido en un factor de corrupción”.
Hoyos manifestó que él espera que el Congreso apruebe la reforma.
Sobre el tema de la financiación, aunque al congresista le parece importante que el Estado lo haga, “porque hemos visto cómo los contratistas financian campañas a cambio de contratos estatales y eso genera un vicio en la democracia y genera corrupción”, también le parece oportuno aclarar que no necesariamente la financiación privada genera malas prácticas, considerando legítima una representación de los sectores. En todo caso, “sí creo que debemos ir a una financiación exclusivamente pública”.
El presidente del Senado, Ernesto Macías, también del Centro Democrático, afirmó que la reforma que ahora pasa a la Cámara “fue consensuada y que desde luego hay unos temas más de forma que deben ser modificados” en esta nueva etapa del trámite legislativo.
Como lo publicó oportunamente este Diario, la plenaria del Senado cerró la discusión tras negar 22 proposiciones que contenían artículos nuevos, entre ellos los que hablaban de la utilización de mecanismos electrónicos para las diferentes votaciones, del uso del sistema biométrico en el tema electoral y de la integración de un Senado mixto.
La reforma pasa ahora a estudio de la Cámara, donde se debatirán varios temas importantes y debe surtir antes del 14 de diciembre los dos debates restantes de esta primera vuelta.
Así mismo, se espera que se mantenga el espíritu de varios de los artículos del proyecto de reforma política y electoral, como por ejemplo la paridad de género gradual en la conformación de las listas cerradas, la democratización de los partidos políticos y la financiación estatal para las campañas electorales.
La directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), Alexandra Barrios, manifestó que no se está planteando la eliminación de la financiación privada. Tras reiterar que la financiación debe concurrir entre la estatal y la privada, advirtió que lo que llama la atención es que no hay ni una sola medida que combata la corrupción, con la finalidad de  seguir la ruta de la financiación.
“La reforma política que avanza en el Congreso satisface la necesidad de algunos congresistas y no la necesidad de los ciudadanos”, expresó.
Tras manifestar que, además, se tiene que reformar la estructura del Consejo Nacional Electoral, porque no puede seguir siendo partidista, Barrios señaló que la reforma avanza con mucha dificultad: “Era un compromiso del Gobierno nacional, pero parece que el Congreso no lo quiere cumplir. Apenas está empezando la reforma. Tiene todas las oportunidades para que se puedan adoptar unos correctivos”.
Lo aprobado
La reforma aprobada señala que los ciudadanos no podrán pertenecer a más de un partido o movimiento político y se deben organizar democráticamente. Así mismo, insta a los partidos y movimientos políticos a fortalecer el régimen de bancadas y la democratización interna que debe realizarse en una misma fecha, siendo programada por la Registraduría. La lista de candidatos inscritos será revisada por la autoridad electoral en un plazo máximo de un mes.
Se establece responsabilidad a los partidos políticos por avalar candidatos que hayan sido condenados. Los directivos que no hayan procedido con el debido cuidado o diligencia también serán sancionados. Además, incluye la protección de la personería jurídica de la Farc.
La reforma les garantiza a las organizaciones sociales el derecho a manifestarse y participar en eventos políticos y establece que el que quiera cambiarse de partido debe renunciar a su curul con un año de anterioridad. Los parágrafos que permitían el transfuguismo y la división de partidos quedaron eliminados.
Fueron aprobados los requisitos necesarios para obtener la personería jurídica de partidos, movimientos y grupos significativos de ciudadanos. De acuerdo con la iniciativa, estos podrán inscribir candidatos para elecciones departamentales y municipales, acreditando una base de afiliados, según el potencial electoral.
Los estatutos de los partidos regularán el régimen disciplinario interno. De acuerdo con lo aprobado, nadie podrá ser elegido por más de tres períodos en Senado, Cámara, Asamblea, Concejo y Junta Administradora Local.
La plenaria aprobó la financiación preponderantemente estatal y las listas únicas, cerradas y bloqueadas a cuerpos colegiados. Para la elaboración de las listas, se llevará a cabo una votación, a través de un mecanismo de democracia interna acorde con los estatutos de cada colectividad, y la Registraduría fijará una fecha para su realización.
Podrán presentar listas en coalición, los partidos políticos que individualmente hayan obtenido una votación mínima del 15%. A partir de 2019, se debe garantizar el 33% de mujeres en las listas, lo que significa que cada tres renglones serán máximo de dos hombres o mujeres de forma consecutiva, mientras que en 2023 deben estar conformadas de manera intercalada o paritaria. Estas medidas se adoptarán en 2019.
Una quinta parte del presupuesto nacional de inversión se denominará Inversión de Iniciativa Congresional, que se destinará a proyectos específicos, aprobados por el Departamento Nacional de Planeación. Será el Congreso con aprobación de las plenarias el que solicite dichos proyectos.



viernes, 9 de noviembre de 2018

Impuestos y mentiras


9 Nov 2018 - 12:00 AM
Por: Jorge Iván Cuervo R. / EL ESPECTADOR

Los países con mayores tasas de tributación tienen mayores posibilidades de garantizar el bienestar de sus ciudadanos. Esa es una realidad que nos cuesta aceptar en Colombia, donde pagar impuestos aún se ve como una extracción indebida del Estado.
Colombia es un Estado social de derecho y su funcionamiento cuesta, y el Estado se financia básicamente con los impuestos que cobra a sus ciudadanos, ese es el pacto básico que caracteriza a los Estados de bienestar europeos, donde un ciudadano contribuye, en promedio, con la mitad de sus ingresos a cambio de bienes públicos de calidad y servicios sociales a bajo costo o incluso gratuitos. En el fondo, pagar impuestos en un país como Suecia o Canadá es una forma de ahorro y de seguro social.
En Colombia necesitamos pagar más impuestos, el problema es cuánto y en qué proporción paga cada quien, pero también se necesita un Estado capaz de transformar esos impuestos en inversión pública transparente y eficaz. Que la gente vea sus impuestos, como se diría coloquialmente.
En el debate político lo que debería discutirse es eso, qué tipo de impuesto, cómo recaudarlo, a quién cobrárselo, si a las personas o a las empresas, y en qué proporción, cómo enfrentar a los evasores y cómo compensar a los más pobres para que también reciban los beneficios del pacto social al que aspiramos ser según el diseño constitucional.
Un candidato que dice que no sólo no subirá los impuestos sino que los reducirá, como lo hizo Iván Duque en campaña, hace mucho daño al debate democrático y a la cultura tributaria que necesita un país como Colombia. Al ciudadano le gusta oír que no le subirán los impuestos y más aún que se los bajarán. Ese es un discurso fácil de vender, pero terriblemente irresponsable.
Las cuentas nacionales son públicas y cualquiera podía establecer la necesidad de más recursos para el Estado, incluyendo los compromisos derivados del Acuerdo con las Farc. O Duque no vio esa información, o la omitió para engañar al elector. La inflexibilidad del gasto público en Colombia establece unos compromisos ineludibles y la caída de los precios del petróleo desde 2014 ha afectado las finanzas del Estado, de suerte que era irresponsable decir que se bajarían los impuestos porque no hay margen para ello.
Ahora el presidente Duque y especialmente su ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, presentan una nueva reforma tributaria, llamada de manera eufemística ley de financiamiento, donde se propone disminuir en un punto el IVA, pero extenderlo a toda la canasta familiar, aumentar la base del impuesto de renta para personas naturales, reducirlo para las empresas y establecer un mecanismo de compensación para los hogares más pobres, reducir de manera gradual la renta presuntiva y otras medidas como la de gravar pensiones y la venta de vivienda usada. Fedesarrollo ha llamado la atención sobre el posible efecto inflacionario y recesivo de la reforma, y las dificultades de cumplimiento de la regla fiscal y la reducción del déficit estructural, preocupación que también ha dejado ver el gerente del Banco de la República.
El Gobierno no la tiene fácil para tramitar la reforma en el Congreso, la mayoría de sectores políticos se oponen a ella, incluyendo el partido de gobierno, el Centro Democrático, que ha hecho saber su rechazo al tema del IVA. La falta de liderazgo de Duque empieza a sentirse, y si bien Carrasquilla superó la moción de censura, sale debilitado para defender la reforma ante la opinión pública, pues no genera ni confianza ni credibilidad.
No toda vale a la hora de hacer campaña, decir mentiras no puede ser aceptado, así sea por un fin superior, pero en materia de impuestos es peor porque se pierde la credibilidad y termina afectando la viabilidad política de la propuesta.


Pensión con el mínimo sería con 1.150 semanas


Redacción Economía

Bogotá/ EL NUEVO SIGLO

Noviembre 08, 2018 - 04:12 PM
El gremio señala que debe ser un sistema contributivo sostenible que provea unos recursos justos paro no convertirse en una reforma tributaria disfrazada
Teniendo como bases el ahorro y la capitalización se podría adelantar una reforma pensional que beneficie a millones de colombianos. Así lo señaló el presidente de Asofondos, Santiago Montenegro, al insistir en que el país requiere de cambios en el sistema de pensiones para que los recursos lleguen a más colombianos.
En el marco del seminario temático ‘Faltantes Fiscales y Reforma a la Seguridad Social’, Montenegro indicó que la reforma pensional que desarrollará el Gobierno nacional debe tener como principal objetivo generar un sistema pensional basado en el ahorro y la capitalización.
“El objetivo central debe ser un sistema pensional contributivo y sostenible que provea una pensión buena y justa. No debe convertirse, por ejemplo, en una reforma tributaria disfrazada para darle caja al Gobierno”, aseguró Montenegro.
Para Asofondos, el debate de esta reforma debe centrarse en la viabilidad de los sistemas y no si son administrados por el Gobierno o por el sector privado. “Ambos pueden administrarlos bajo las mismas reglas de juego”, indicó el alto directivo.
El salario mínimo
Una de las propuestas hecha por Montenegro para la reforma pensional es el facilitar el acceso a una pensión de salario mínimo a aquellos colombianos con 1.150 semanas cotizadas y que cumplan con la edad de retiro. Dicho beneficio se financiaría con un fondo común de reservas a través de una cotización de los afiliados.
Asofondos considera que se deben respetar los derechos adquiridos y las expectativas legítimas de quienes estén próximos a jubilarse.
Montenegro señaló que la reforma pensional es de carácter urgente y que se deben plantear iniciativas que busquen la mejoría y el bienestar de la mayoría de la población.
Sobre una reforma pensional, la exministra de Trabajo María Sol Navia dijo que es un hecho que la prioridad del Gobierno en presentar lo más pronto posible la ley de financiamiento, que parece está tomando forma, está orientada a tapar los diferentes huecos fiscales que tiene el Estado. Sin embargo, la reforma pensional también es un tema relevante, pero del cual el Gobierno casi no habla. Hasta el momento, dos personas del gabinete de Iván Duque han opinado sobre el tema”.
Intereses
Navia, afirma en entrevista con Actualícese, que el problema por el que no se ha realizado la reforma pensional es de orden político, por ser un tema inmensamente sensible para los congresistas y sus votantes. “Es totalmente impopular incrementar la edad de jubilación o las cotizaciones, o poner un techo menor de recobro de pensión sobre el último salario”, dice.
La exministra recalca que el avance ha sido muy tímido, debido al factor político. “Sin embargo, es necesario realizar esta reforma con urgencia, para lo cual es imprescindible que se presenten a la opinión pública y, por tanto, a los congresistas, los números claros de las proyecciones futuras y la imposibilidad del Estado para su cubrimiento”. La demagogia política y el populismo plantean lo imposible: mayores gastos a través de subsidios y servicios, y menores ingresos para el Estado, lo cual no resiste ninguna lógica
Protección
Durante un seminario organizado por la ANIF y Asofondos sobre los retos del sistema pensional en Colombia, el viceministro técnico de Hacienda, Luis Alberto Rodríguez, aseguró que la idea es presentar una propuesta para ampliar la protección a la vejez, aumentar la equidad y focalizar mejor los subsidios.
“La situación de pobreza en Colombia se hace más crítica para las personas que llegan a la tercera edad, y por eso tenemos que plantear una cobertura con énfasis en un sistema de protección a la vejez. También, la distribución actual del gasto en pensiones y el sistema de protección a la vejez dejan sin cobertura pensional a cerca de tres de cada cuatro colombianos mayores; hay una concentración de recursos para pocas personas”, dijo durante su intervención.
Por su parte la ministra del trabajo, Alicia Arango, ha afirmado que el tema es inaplazable y debe respetar los derechos adquiridos de las personas y la edad que la ley establece para obtener la mesada. “La reforma pensional es necesaria, pero respetando algunos temas como la edad establecida, la pensión sustitutiva y los derechos adquiridos. Además, se deben acabar los subsidios a las altas pensiones que deben llegar a quienes realmente lo necesitan”, dijo Arango.
Tramitar una reforma pensional es complicado por la cantidad de intereses que hay en juego, y porque es muy difícil que el Congreso legisle en contra de sus propios intereses, ya que es una de las entidades que tiene pensiones más altas.
De otra parte el presidente de Asofondos calificó como muy preocupante la decisión del Gobierno de incluir en la reforma tributaria un impuesto a las cuentas de ahorro individual.
Calificó esta decisión como un “golpe al ahorro”, en un país que tiene un muy bajo nivel en ese rubro. “El ahorro es una gana a gana, el ahorro pensional es bueno para el país y para las personas, que se van a beneficiar de esa capitalización”, sostuvo.
Añadió que con la propuesta se les da un golpe mortal a las pensiones voluntarias, que han contribuido tanto al ahorro de los trabajadores.
De otra parte, también expresó su preocupación por la intención de gravar las pensiones superiores a los $4,8 millones e indicó que ese impuesto solo debe ser para las pensiones subsidiadas altas del régimen público.
Por ello, calificó la propuesta del Gobierno como injusta y pidió que se establezca un impuesto para las pensiones altas y subsidiadas.
En el más reciente balance entregado por la Superintendencia Financiera se dio a conocer el desempeño de los fondos de pensiones. Según dio a conocer Asonfondos el ahorro de los trabajadores afiliados a los fondos de pensiones llegó a $237,4 billones, con rendimientos que llegaron a más de $5 billones en los primeros ocho meses.
Según Montenegro, estos resultados “son excelentes noticias para los 15.3 millones de afiliados cuyos ahorros siguen al alza, aun en medio de un año marcado por las volatilidades del mercado. Estas oscilaciones no deben generar inquietud a los trabajadores puesto que son coyunturales y que, bajo la estrategia de las administradoras de pensiones, se aprovechan para comprar activos a muy buen precio, seguros y rentables en el largo plazo”.


martes, 6 de noviembre de 2018

El dueto miseria del IVA


6 Nov 2018 - 12:00 AM
Por: Reinaldo Spitaletta / El Espectador
SOMBRERO DE MAGO

Arroz con coco, pero sin coco y sin arroz; fríjoles con pezuña sin ninguno de los dos ingredientes básicos; sancocho sin carne alguna y sin papa ni yuca, porque no alcanzará con qué, después de que la canasta familiar duquista-carrasquillista (Duque y Carrasquilla, nuevo dueto miseria) se nos desfonde por el IVA. Ahora sí, a bailar, con Pérez Prado, el Mambo del mercado La Merced, ¡aaaaaggghhh! ¡Uugh!

“Dame, dame, dame la carne; dame, dame, dame la cebolla… el pescado, la gallina, el tomate, la lechuga, el picante… ¡mambo!”. Imaginen nomás al “subpresidente”, como le dicen en la plaza de mercado, bailando el ritmo del gran Care foca, ayudándose para el show populista con cabeceo de balón (ni recordará que un exfutbolista famoso le dijo que la cabeza se usaba para pensar y no para conectar cabezazos a una pelota) y con un churrunguis-chunguis guitarreado. “Aquí no pasa nada —dirá—. Por qué tanta alharaca”, agregará.

La reforma tributaria (bajo el eufemismo de “ley de financiamiento”) que se avecina, en caso de que los más afectados, o sea, todo el pueblo colombiano, no realicen una histórica resistencia civil contra el engendro, nos dejará con más hambre y sin cuadernos. Sin siquiera papel toilette. Y aunque aquí, en un país al que han mantenido en la oscuridad los oligarcas y las transnacionales, se lea solo medio libro al año, pues también habrá IVA para los libros.
Con decir que es peor que la de Santos es hablar ya de una especie de leviatán. Un monstruo que se tragará, sin sacudirlos (como lo hace el hambre en La Guajira), a los niños y a muchas “vejentudes”. Que ni habrá con qué comprar arracacha o berzas, que quizá nos pasará como sucede en algunas novelas del sur estadounidense, las muy tremendas de los tiempos de la Gran Depresión (John Steinbeck, Erskine Caldwell…), y entonces a comer nabos se dijo.

Y aunque el mincarrasco, que desconoce la dignidad y no conjugará jamás el verbo renunciar, diga que Colombia es un país de clase media, este, dependiente y neocolonial, es de puros pobres, asolados por todas las miserias, desempleados, desplazados, descamisados y así hasta llegar a ser uno de los más inequitativos del orbe. Y con cobrarles impuestos agregados a los productos básicos del “cesto familiar” quiere el Gobierno conseguirse $14 billoncitos. Ah, y todo para disminuirles impuestos a las transnacionales y a los supercapitalistas.

Veamos nomás lo que ha dicho, con sabor a mambero, ¡aaaaghh!, uno de los “cacaos” supermillonarios, dueño de banca y de periódicos, el hombre 123º más rico del contaminado planeta, que desde luego ha aplaudido la reforma tributaria: “La reforma no atropella, no golpea de ninguna manera a la gente de bajos ingresos”. No, no-no-no, qué va.

Y la risa (o la indignación), ante tanto descaro, puede aumentar cuando escuchás al “subpresidente”, como le dicen en la lleca y otros recovecos, cuando advierte que con “los cambios planteados”, o sea, cobrar IVA al sancocho y todos los bastimentos, se generará equidad. Al saber lo llaman suerte. Qué cosa.

Y como si fuera poco el ataque premeditado y alevoso a la “pobrecía”, el dueto miseria dice que hay que gravar a la clase media (¿Colombia, país de clase media?), como si esta estuviera compuesta por magnates, por ricachos de buen bolsillo, y todo para favorecer a los superpoderosos, como, por ejemplo, a los de las gaseosas y las altas finanzas. Ah, y como si fuera una bicoca, la retención en la fuente se ampliará para la clase media y, cómo no, se les tocarán las pensiones.

La cacareada reforma tributaria, que según el dueto en mención es para tener recursos para educación y salud (por favor, no nos hagan reír que nos descosemos y las agujas y el hilo también tienen IVA), es para el favorecimiento de una minoría de potentados y agredir a los vastos sectores populares y la clase media.

Así que, contra esta agresión, no hay otra manera de hacer frente al atropello que con el despliegue de una contundente resistencia popular, marchas y paros. Trabajadores, estudiantes, sectores de la mediana y pequeña empresa, agricultores, en fin, ya están llamando a la desobediencia.

Entre tanto, el dueto miseria (y quienes lo manejan) va brincando como jugando al “chupaté” de las niñas de antes y moviéndose al son del “picante” ritmo de Care foca: “Dame, dame, dame la cebolla; dame, dame, dame la carne…”. ¡Uuuggh!


lunes, 29 de octubre de 2018

LOS MALABARISTAS


Los ministros de Hacienda son como los equilibristas de los circos: verdaderos expertos en caminar por la cuerda floja y hacer números que parecen imposibles desde el suelo. Acrobacias en las que Alberto Carrasquilla se está volviendo experto; no solo porque se salvó de la censura en el Congreso, sino porque esta semana presenta allí mismo su ley de financiamiento.

Una ley que no es otra cosa que una reforma tributaria, pero disfrazada estratégicamente con otro vestido por los trapecistas en comunicaciones del Gobierno. Pero que no nos crean tan pendejos: se vienen cambios en las bases y tasas de los impuestos, los dos principales cimientos de una reforma tributaria en cualquier rincón del universo.

Tampoco es que se trate de nada nuevo: menos impuestos para las empresas, cambios en el IVA y devolución de este último para los más pobres. Un rollazo que ya está inventado en otros países, como Chile, Uruguay o México. Pero que en Colombia puede enredarse por la cantidad de colados en el Sisbén y Familias en Acción, dos mecanismos presos de la politiquería y la corrupción.

Pero la forma no mata el fondo: hay que encontrar 14 billones de pesos para tapar el hueco del presupuesto del próximo año. Un presupuesto que será más derrochón que el anterior, como quedó claro esta semana con el paseo del Presidente para visitar al papa Francisco en el Vaticano.

¿Se necesitaba llevar una comitiva tan generosa a territorio romano? ¿Esposas, mamás, suegras, ministros, periodistas y amigos cercanos? ¿Quieren ponerle IVA al tomate y la lechuga mientras se gastan un dineral en un paseo a costillas del bolsillo de los colombianos? ¿En especial a los de clase de media, que van a llevar la peor tajada en esa ley de financiamiento?


Porque en eso consiste el acto de malabarismo del Gobierno: que los ricos queden muy contentos, que los pobres queden como siempre y que la clase media pague los platos rotos del desfinanciamiento del Gobierno.


Una clase media que no tiene posibilidades de hacer ‘lobby’ ante el Congreso porque los políticos representan los intereses de los contratistas y no de los colombianos de ingresos medios.


Esa misma clase que hoy marcha por mejores universidades públicas y exige una inversión en infraestructura para no morir aplastada por un techo en la mitad de una clase dada por un profesor con bajo sueldo.


Una clase media que hace filas eternas por una cita médica tras el descalabro de Medimás, un experimento que ha fracasado sistemáticamente en el pasado y que se sabía de antemano que iba a colapsar.


Esa misma clase media que casi nunca alcanza a completar las semanas necesarias para tener una pensión y poderse jubilar. Y lo más triste de todo es que no tiene ninguna posibilidad de movilidad social, cortesía de un servicio civil politizado y de unas ofertas de empleo que funcionan con favores y amiguismo.

O Duque no está pensando, o se está haciendo el que no piensa. Porque aunque acaba de salvarle el pellejo a su ministro de Hacienda, aún lo espera lo más complicado en toda esta treta: pasar una reforma tributaria camuflada en una ley de financiamiento y lograr que la gente no se rebote y lo entienda.

Una tarea digna de un equilibrista prestidigitador. Así que prepárense para otro Año Nuevo con más tributos y pasen el guayabo con un caldo con impuesto al valor agregado.

PAOLA OCHOA
En twitter: @PaolaOchoaAmaya


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